Con premura, miré la fecha del diario. Dar en la tecla del humor no es nada fácil, pero lo voy a intentar con estos cinco microrrelatos de humor que te invito a leer. Las últimas palabras del sacerdote fueron: Gerardo ¿eres tú? Regreso al dormitorio y enciendo mi celular, asegurándome que no es el de mi novio. Toda la vida del hombre no había sido un fracaso. Sin dejar de vigilar la veintena de estructuras arremolinadas en el centro de la planicie, bajaron despacio por un lateral de la colina guiados por el olfato de su traje y enseguida pudieron meterse en una pequeña charca resolviendo rápidamente el problema de la hidratación, recuperando los niveles de energía con la absorción de una ración de sopa iónica. ¡Hice tantas maletas para no llegar a ninguna parte! 5 grandes microrrelatos no demasiado conocidos. "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", Augusto Monterroso. Comenzó a escribir novelas de cuatrocientas páginas, pero los nuevos personajes, siempre cansados por falta de ejercicio, le rogaban muerte o se suicidaban a espaldas del narrador. Un descenso al Maëlstrom. Nadie podía despertarlo. Se ha encontrado dentro – Página 37... el blog de clase en una biblioteca online microrrelatos para dar a conocer este género que está tan publicaremos reseñas de conocidos autores españoles, ... Los visillos corridos dejaban pasar la luz, hasta la cama niquelada. ¡Encuentran niño que llevaba dos días desaparecido, se escondió en el carro de su papá, quién llevaba dos días buscándolo! Y por eso me puse a ver un documental en la tele, y dio la casualidad que trataba sobre las cruzadas y los métodos de defensa de las murallas. Si me callo es porque sé que por mucho que te grite, tú no vas a entenderlo. «¡Oh, no!», exclama el muchacho al ver cómo su madre, en aquella vieja película triple equis, una preciosidad de veintitantos años que sabía las pasiones que desataba, se pone en pie y se quita el bikini, contoneándose como una serpiente, al ritmo pausado de la música (esos grandes ojos del color de la miel, con su grueso fleco de pestañas, son incapaces de despegarse de la cámara; dicen: «ven a mí, tócame, juega conmigo, viólame») y cuando sólo lleva puestos los zapatos de tacón de aguja, despacio, dibujando un beso con los rollizos labios colorados, con un brillo triunfal en las pupilas, expresión de puta experta que ya sabe qué hacer para satisfacer al cliente exigente, se arrodilla entre las piernas velludas, entre los pies que el musculoso hombre desnudo, un negro echado bocarriba sobre la cama matrimonial, apoya en el suelo alfombrado. Puede que estés pensando en presentarte a un concurso de microrrelatos.No lo hagas a la ligera porque si piensas que basta con escribir cualquier cosa y enviarla para probar suerte, estas equivocado; será muy difícil que ganes y estarás perdiendo el tiempo. con la condición de que no superaran las cien palabras: Pedro Ugarte (Los libros, los cigarrillos, tu hijo y sus juguetes, . Ahora no sabrás decir si el personaje que tienes al lado es un espíritus o un ser vivo y estas compartiendo con él como si nada. Leyó una palabra, y otra y otra…, y una frase y otra y otra…, y un párrafo, y otro, y una página, y otra… Al ladrón se le hizo de noche con el lector electrónico entre las manos. Justo la vez siguiente a la infinita, lo recibió. Los campos obligatorios están marcados con *. Por supuesto, la A indica mi condición de nacido androide. «No soy escéptico, pero sin duda, no creo en lo desconocido; lo que haya detrás de mi puerta, lo que sea que esté repicando tras de ella, debe ser producto de mi consciencia o imaginación. Dígale que soy la señora Lamper, y qué estoy acorralada en la cabina telefónica del metro. Sin embargo, algo me hizo afanar sin saberlo una de las botellas de una partida exclusiva de ron que el mismo Gründall guardaba con tesón en su despensa particular. Mientras camina, Néstor contempla pensativo y cabizbajo el quebrar de las hojas bajo sus pies, una visión que acrecienta sus constantes dudas. El dinosaurio, de Augusto Monterroso. 15 microrrelatos famosos. Ella se dio la vuelta y contemple sus pechos perlados con gotas de sudor que relucían con los primeros rayos de la mañana. Cuando terminé de leer, puse el DVD, me senté en el sofá y, llorando, apreté la cajita contra el regazo mientras susurraba: Los nuevos árboles aparecieron ayer. De origen escocés y escandinavo, se decía que había trabajado a las órdenes de otros piratas afamados, como el pirata Drake, bien conocido por sus fechorías en alta mar contra las embarcaciones del Imperio Británico. Y él también, personaje más que narrado manejado por la críptica literaria, se cansó, no sin tener antes la misteriosa sensación de que en cada uno de sus cuentos breves pudo haber cabido su vida. Además, si esto era un concurso para poner nombre a nuestro Mundo, que empiece por eme, ¿a qué viene hablar de nosotros? Suena el final del partido. Que terminará una barbarie cuyos cimientos, amparados en la justicia, al condenar a un solo hombre inocente se desmoronan. Ninguna de ellas esconde la conocida figura. Le hubiera gustado ser una imagen en una pared, o la secuencia de una película en la que la actriz trata de escapar del villano de la película que resulta ser al final el protagonista, un Cary Grant de carne hueso, que la salva de un final atroz y se casa con ella. A la producción de estos textos, tanto en España como en Hispanoamérica, se suma el trabajo histórico y crítico, del cual este libro del especialista argentino David Lagmanovich es un brillante ejemplo. – En todo caso, se trataría de un mensaje fuera de contexto, porque si quieren referirse a nosotros, ya lo pueden hacer siempre, pueden decir “Marciano, marciano”. Empezó a sentir una especie de escalfrio humedo. “Dios mío dame fuerzas”. El segundero se paró al minuto exacto .Una sombra absoluta lo envolvió todo ,como pudo ,miró con recelo hacía arriba …..antes de morir escuchó la voz de dos niños ,¿eran ángeles? Me gusta la idea de crear algo cada día. Sus pies estaban tiznados de rojo, y, cuando la nariz salió de su letargo nocturno, una bofetada de nauseabundo olor le dio de pleno: era sangre lo que supuraba de la alfombra. Entonces se miró las manos y observó que se estaban volviendo translúcidas. Y cada vez que dormía soñaba con mujer; pero su madre, muerta hacía más de veinte años, lo rescataba del ansiado pecado de la carne. Se ha encontrado dentro – Página 1912Sobre algunos microrrelatos no hispánicos David Lagmanovich Universidad Nacional ... Por otra parte , muchos de esos textos no son conocidos para quienes no ... Ponga a Hamilton Bartholemew. Sin duda seguía teniendo dos posibilidades: morir en el intento o sobrevivir, y, en aquella ocasión, los vientos y el buen tiempo estuvieron de mi parte: logré despertarme justo antes de que mi jefe hiciera acto de presencia en mi departamento ante la mirada atónica de mi compañera de oficina. Besé tu pezón frio y lo cubrí con los largos rizos de tu pelo. Se dividieron en dos grupos, que avanzaron en zigzag, abriéndose para rodear el pequeño asentamiento y cuando alcanzaron la distancia de seguridad encendieron sus escáneres individuales. Tal vez por eso, por sus defectos, ella y él se unieron primero y se amaron después. Antonia tenía la costumbre de encender una vela cada vez que comenzábamos a hacer el amor y una vez que ésta se apagaba, por el motivo que fuese, ella se apartaba inmediatamente de mi cuerpo, en un movimiento tan rápido y calculado que apenas alcanzaba a darme cuenta. C. uando desperté, aquella mañana de Reyes, al mirar mis zapatos, mi padre todavía estaba allí. Cien mil años transcurrieron desde el primer pensamiento conciente. En aquel rizo rebelde que se solía escapar de tu cabello, en tu forma de acariciarte el brazo cuando estabas nerviosa y en tu mirada al fijarte en la luna. Ella sabe que él está ahí, los latidos de su corazón suenan acompasados por el cantar de ella. Seguimos ignorando aún de qué color es nuestro futuro horizonte. Dámaso Calidoscopio se consideraba un artesano del tiempo; el anciano, con más de ciento veinte años de edad, construía y reparaba relojes por encargo en su pequeño taller. -Cariño, debes tener cuidado con los juguetes de Víctor. Estaba hermosa con sus brazos peludos y sus pechos caídos. Cual mantis religiosa te arrastraba en el juego de la cama como quería y cuando quería, bailaba no únicamente con tu cuerpo si no con tu alma. Rezar no puede ayudarme, pues dejé de creer en Dios. Todo eso en un sol y una luna; y por diversión. Estos son todos los microrrelatos presentados al I Concurso de Microrrelatos Tinta al Sol por orden de recepción: 1. Después atacamos a Zrup, hijo de Fluj. Encendió las luces de su camerino, se quitó la peluca naranja de rizos, se lavó la cara de maquillaje blanco, se quitó la pelota roja que tenía por nariz, el resto de su disfraz de payaso y salió al escenario. Minicuentos Como parte de la promoción del crowdfunding para "Kalakamake, o lo que no se ha conseguido", presentamos esta sección de microrrelatos. El rey, sin embargo, permanecía en un estado de fría ensoñación. Fabulando sobre la fábula de nuestros orígenes, Mark Twain recrea el primer asombro de dos seres en su encuentro aún desprovisto de palabras, teñido por la emoción del descubrimiento virginal de todo lo existente. Se ha encontrado dentro – Página 45En su opinión ( 1997 ) , el microrrelato no está relacionado solamente con ... unos cuantos autores bien conocidos ( Arreola , Borges , Cortázar , Denevi ) ... Era un viejo pobre y solitario que jugaba a todas horas, hasta en sueños jugaba. Aunque Irene le gustaba, y mucho. Volvió a recorrerla con aquellas palabras en la mente pero esta vez pudo ver una puerta, una enorme puerta de madera ajada y podrida, los gusanos salían por pequeños agujeros y reptaban por ella, los que no lo conseguían caían al vacío y antes de llegar al suelo desaparecían como fantasmas…, Miro hacia el infinito y veía al igual que el efecto que hay en el desierto, cuando parece que el horizonte se derrite, como la torre se derretía pero no solo físicamente si no temporalmente, podía ver como los trozos de torre caían sobre él y desaparecían, como ventanas improvisadas enseñaban el terror y la muerte que reinaba dentro: viendo monstruos, de un solo ojo y boca pestilente, como degollaban a jóvenes vírgenes y se comían sus corazones…. Su mente tomó un viaje sin retorno. Trazaba elegantes letras que despertaban el instinto más primitivo. Tiene también su parte poética, a veces se mezcla con los aforismos, con los haikus… Es una expresión artística muy peculiar que navega a medio camino entre distintos géneros literarios. – Déjame ver el final de la película, contestó Javi impaciente.. Pudiendo narrar dentro de una sombra la luz que permite. Se puede escribir desde 5 hasta 200 palabras. No había duda, puesto que nadie en su sano juicio hubiera gozado de estos pensamientos macabros si no fuera por la evidente razón de que el óxido de la locura empezaba a hacer mella en los líquidos fluidos de su esponjoso cerebro. Subo, gozoso, al Paraíso, donde según las enseñanzas del Profeta, me esperan bellisimas huríes de formas voluptuosas y ojos negros como garzas, dispuestas a satisfacerme por toda la eternidad.Aún resuenan en mis oidos las palabras del imán al darme su bendición:El sacrificio de tu muerte te servirá para pasar de una vida inútil y desgraciada a otra,reservada para los mártires, de disfrute de todos los placeres por toda la eternidad. Su búsqueda no es experimental sino rizomática: sabe dónde empiezan pero no dónde terminan sus textos. Su gran día será el sábado, el próximo sábado. Mire a un lado y a otro más a nadie vi. Solté al médico y me refugié a sus pies. Una brisa inoportuna sopló para deshacerlo por completo. "La Navidad especial de Papa Panov" es uno de los cuentos de Navidad cortos más conocidos y quizá recuerdes haberlo oído en tu infancia. Para que al final murieras en su corazón. Se ha encontrado dentro – Página 51el microrrelato en la literatura española contemporánea Teresa Gómez Trueba ... dos de sus libros más conocidos , pueden ser considerados sin reparos como ... Así pues, es conveniente tratar a los microrrelatos como un género literario más y no como un género menor. Todos somos individuos dentro de una enorme habitación; da igual que tu decoración no coincida con la mía, o que tus muebles molen más. Le permitía leer un rato o descansar mientras su álter ego iba la compra o llevaba a los niños a natación. A veces rodaba sobre sí misma. Nada que mereciera la pena robar. Yo estaba muy cansado después de un día particularmente difícil. Debe estar agotado del berrinche. En la empresa está el tipo perfecto; buena persona, amable, sincero, aunque con una leve deficiencia mental, y lo mejor de todo, tremenda fuerza. A partir de entonces nuestras veladas giraron en torno al cine, que visionábamos desde la comodidad del sofá con las manos entrelazadas. A continuación, podéis leer cinco microrrelatos que he escogido para vosotros. Poseía, ahora, su propio harén, el más grande de todo el Islám: mil y un apaches eunucos. Nunca nadie volvió a saber de él ni de ninguna de ellas. La niñera ha perdido el autobús. aforismos de autores conocidos (o no tanto), . -preguntó, mientras sujetaba detrás de la cabeza su melena atrevida. El siguiente es uno de los muchos microrrelatos para imaginar y soñar que nos ha regalado Alejandro Jodorowsky. Beatriz asentía con suavidad, mirando sus ojos. observa y calla, no quiere ser descubierto. Por tonto que sea. Cuando la partitura estuvo lista, tomó la flauta y se dirigió hasta el mohoso garito de donde lo corrieran aquella funesta noche sin pagarle un centavo. Ocuparon varios de los panteones para evitar pasar la noche a la intemperie, establecieron los turnos de guardia alrededor del cementerio y contactaron con la nave en órbita para dar su posición, informar de la huída y recibir nuevas instrucciones. En el caso de que alguna vez me enfade … será porque me importas; aunque existen otras muchas formas de demostrarlo. Al llegar donde las olas depositaban su última espuma se dejaba caer de bruces. Luego, me aparecieron pedipalpos, que trocaron en dientes filosísimos; y antenas, que después fueron aletas, y también membranas, y párpados verticales, y dentículos, y opérculos, babillas, cuernos, cercos terminales y quelíceros; mientras las estaciones siguieron pasando. Te reté en silencio sabiendo que no tenias causa por la que luchar. Un terrible golpe lo desmayó. Descripción de 5 grandes microrrelatos no demasiado conocidos A continuación, podéis leer cinco microrrelatos que he escogido para vosotros. -No crea que no lo he pensado, compadre; es sólo que para mi mujer, la idea de traerlo de putas es inconcebible. La unidad temática de esta recopilación, de poco más de medio centenar de textos, contrasta con la diversidad -no sólo . Los primeros cuatro días de la semana, aunque se le hacen muy largos, terminan por consumirse. Denotaría una grave incongruencia que quien proclama la negación de la fe cristiana y predica la apostasía como un derecho exigible, no fuera el primero en iniciar los trámites para reclamarla para su propia persona. —¿Otra vez? —¿Así que usted le tiró agua bendita a mi hijo? Cada mañana, me levanto sola. En la ventana me empezó a dar sueño, de repente una estrella fugaz hizo aparición en el cielo. Aquí respiro aire puro que no ha podido ser perturbado por las envidias, odios ni rencores de las multitudes. Ver en Amazon. Hubiera jurado que era ciego. Al rato, Anita se levantó, abrió la puerta y salió al exterior. Pluma de escribir Schneider Glam Vip, para diestros y zurdos. No soy partidario de concursos —sobre todo si hay dinero de por medio—, ni tampoco me gusta escribir ciñéndome a unas normas, creo que es algo que va contra natura; no obstante…, siempre se puede hacer una excepción. Le dijimos a Payaso que no se acercase, pero nos ignoró. Ésta, entre lágrimas y sonrisas, lo recibió con los brazos abiertos. Rece mucho por mí, pídale a la virgen por mi salud». Rosita, la quinceañera, no paró de gritar en tres días, y cuando por fin se silenció fue para no volver a hablar. Contestó, sobre mi muerte: “larga y dolorosa”, cerró los ojos y soltó una lágrima. Adán llegó a El jardín de las delicias; pero no se encontró con el amor de su juventud. No sabía dónde se encontraba, pero la estrechez de su aposento le agobió desesperadamente. Pasó dos años en prisión, ahora le denominan: reinserción en la sociedad. El teléfono sonó, el repiqueteo de la línea le dejaba la cabeza destrozada. escuchaba según iba avanzando. Pero nos quedamos viéndolas dar media vuelta y partir. En cambio tus armas, por sencillas que fueran, eran las más letales para mí. Pero al júbilo inicial siguió la duda, apartarse unos metros de la antigua cárcel exigía de reflexiones que acababan por volver al hombre tras sus pasos. Ante ese instante que todos tenemos. Son cinco microficciones que, además de su calidad, presentan otro una característica común: no son excesivamente conocidas, al menos así me lo parece. Cortés ante Moctezuma. En Ensayos I, la escritora consagrada con el Man Booker Prize en 2013 por sus Cuentos completos, recopiló ensayos sueltos, reseñas, comentarios, tanto sobre la obra de clásicos conocidos (Beckett, Kafka, Joyce) como de artes visuales. Algo malvado tiene que tener ese cantar que lo convierte en débil. Pero las circunstancias, ajenas a los deberes sentimentales, habían decidido separarlos para siempre dentro de unas horas… ¿Unas horas? Es porque estoy mal y necesito que me lo preguntes. Ahora era un camino polvoriento, sin vida. Sin estrenar. Cuenta siete, los años de Clara, y las traga con ayuda de un vaso de agua, mientras seca a manotazos las lágrimas que le queman las mejillas. No consiguió hacerla regresar, la doble le tomó gusto a la vida independiente, y ella se acomodó a las múltiples ventajas que le ofrecía. "Nadie quería decirle a qué hora pasaría el tren. Los tomé de la canasta y separé una hoja de diario para envolverlos. Pero justo en ese momento el teléfono sonó. Sonrió al terminar, el perrito le había quedado impecable. Dejé la crisálida. No se hizo esperar el fracaso editorial de esas novelas ni de su intento de vuelta a la brevedad. Soy un perro marca perro, más vale pequeño y sin ningún atributo especial. !exclamo exultante ante la vision de un paisaje maravilloso;un rio caudaloso cruza el horizonte y desde sus orillas un mar de verdor, salpicado de palmeras y arbóles frutales, cubren la tierra.Animales de todas las especies. Una vez a solas, Beatriz se levantó, tiró a la papelera la fruta escarchada que había tenido entre los dedos y se lavó los dedos pegajosos en el cuarto de baño. Después de una jornada ininterrumpida desplazándose con un trote cansino, sobrepasaron un promontorio pelado para encontrarse con un poblado de aspecto siniestro y desconocido para ellos. Cuento las palabras de este microrrelato para cumplir -responsable, seria, formal-, de nuevo, la matemática. Entonces, cuando se dio cuenta de todo esto, se fue a mis espaldas. ¡viejo de mierda! Rebatías mis ataques agresivos con pasiva indiferencia. Eran las once de una mañana triste. Quien me conocía de lejos, no interiorizará la pena que dice sentir, pues solo es un protocolo para burlarse de quien no está. He sido, además, copiado y guardado como respaldo. La verdad es que queridos amigos nadie me merece pero llega un momento en que un ciclo se termina y yo por desgracia mía tengo que aparecer. Sus labios los coloreaba del mismo fuego abrasador que su pelo. La piel pegada al hueso hacía los dientes más grandes y los ojos hundidos brillaban en sus cuencas. ¡Comprueba tus direcciones de correo electrónico! Víctor berreaba desde su parque, en una esquina. Llegó a pensar que tantos años diseccionando músculos y vísceras le habían convertido en objeto de burla de los espíritus ya descarnados y que se reían de él moviendo los cuerpos en el momento de la instantánea. ¡qué carajo se cree! Escribió durante siete días y siete noches sin tregua, movido por el hilo invisible de su música. Si esto se tuviera en cuenta no existirían los insultos, las agresiones, los asesinatos, la gente no sé suicidaría. Con la cobardía de no retarme a dejar de luchar… con la duda quizás. Intenté soltarlas, pero no pude. Y en los artículos que escribo con la intención de ayudarte como escritor, lo que está de moda también tiene su . Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Doña Berta me pidió una docena de huevos. -Te va a costar cien dólares averiguarlo…. Quedé atontado; primero, porque encontrar una noticia así es bastante extraño; segundo, porque no conozco a ningún Rogelio; y tercero, porque el Colorado Fernández murió hace trece años; cuando, borrachos, le dimos para tomar kerosene en su despedida de soltero. —¡Fue ese señor, papá! El problema nacía de que era lo mejor que sabía hacer, y en el fondo, lo sabía. Ernest Hemingway [2] Cuando despert, el dinosaurio todava segua all. Tiene que avisar al senor Bartolomeu enseguida, está esperandome en el Palais Royal, en el patio de las columnas. Los microrrelatos están de moda. En un asiento del otro lado del pasillo, en la misma fila, una mujer menuda, entre sollozos y con las manos enlazadas contra el pecho, como si implorase a las alturas, repetía incesantemente los nombres de sus tres hijos: “Daniel Darío, María de los Cielos, Juan Jacobo… Daniel Darío, María de los Cielos, Juan Jacobo”. La gente del pueblo llegó a decir que no había sido cosa voluntaria sino violación, y justificaron la locura de la chica porque cómo demonios no se iba a impresionar la pobre si la estaba cabalgando el jinete sin cabeza. Bailaba, cantaba y reía. Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Héctor está allí, en pijama, asomado a la ventana. Justo cuando ya se acababa el cava lo decidí, no perdía nada, total, tenía la excusa del alcohol para justificarme si era necesario hacerlo. Tenía encendida la radio a todas horas. Vencida, sintiendo que podía ponerse a llorar, le susurró que lo amaba, que lo deseaba, que nunca podría agradecerle la felicidad que le debía. Pero a lo que iba: me acerqué al taller de bicicletas y pedí: -¿Tienen tándems para alquilar? De madrugada, salió de la casa con un tesoro bajo el brazo: la verdad de las mentiras. Cuando parecía que su destino errabundo no tendría fin, una mañana, el viajero se detuvo frente al muro de la enorme caja en que la Tierra estaba contenida. Carolina había pasado la noche en casa de una amiga; las dos niñas no habían dormido de la emoción. Por el otro tenía a la otra mitad de mis amigos diciéndome: "Si te pones la vacuna, ¡te mueres!". Los mitos literarios forman parte de la cultura de cada . Ella sonríe vagamente, sin ocultar la satisfacción vanidosa que le otorga, que los dos más valientes, dispuestos se dirigen hacia la muerte por ella. -Mire compadre, usté sabe que lo estimo un chingo y que por eso mismo es que le digo las cosas. No era feliz. Todos y cada uno rendían un especial culto al capitán, Mc Gründaall, un viejo marinero que se encolerizaba cada vez que alguien pronunciaba mal su nombre. El grito de su madre aún despertaba por las noches al Padre Tito. Se acerca con pasos firmes al portero, que en una desperada salida intenta cerrar el ángulo y poner inquieto al goleador del equipo contrario. Su sombra le había abandonado. Entraron en el asentamiento por dos puntos distintos y, después de inspeccionar una a una todas las chozas descubrieron que eran túmulos y parecía que estaban abandonados desde tiempos inmemoriales. Aunque todavía no era verano, las noches las pasaba sudorosas y casi en vela. Desesperado la arrojé a la piscina, y al día siguiente arrepentido,buceé en su busca. Se sintió morir de verdad. La niña, asustada, dejó el lector sobre la mesa. Cuando mi dueña notó mi primer comportamiento raro, inmediatamente recurrió a la psicología canina. Pasamos años de dicha y luego vino el declive, poco a poco, como llegan estas cosas. Muchos escritores enloquecen, se matan al descubrir esto. Mi mundo no era mi mundo, era un pedazo de tierra hostil que me aferraba con su magnetismo a una vida que no quería vivir. No dudé mucho más, dejé que mi imaginación te dibujara mientras mis labios susurraban, acompañados del ruido del disparo, “sin ti, no…”, Día a día el miedo me abrazaba, me alimentaba aburridamente lo mejor posible, había olvidado mis sanos oficios por el ocio del cuidado a mí mismo (tal vez un pie cortado, tal vez un golpe en la cabeza…). En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Condensa Me faltan dedos para contar las veces que una mujer me ha rechazado; y eso que intento conquistarlas, en vez de follarmelas, (si, soy un pringao). Una noche maravillosa, era un sueño a punto de hacerse realidad. Estos son todos los microrrelatos presentados al I Concurso de Microrrelatos Tinta al Sol por orden de recepción: Caminaba por el péndulo de la imaginación, creía poder cumplir sus sueños de ficción y llegar a lo más alto de la cumbre de la felicidad. Concurso realizado entre los cursos 1º, 2º, 3º y 4º de ESO del instituto IES ALJANADIC. Agazapado bajo un manto de invisibilidad observa el gran Titán. La forma con la que la anfitriona solventó la presencia tan extraña de ese personaje, no dejó indiferente a nadie. Llevaba puestos unos anteojos con nariz a lo Groucho Marx, una peluca de bucles rubios; y soplaba, tontamente, un cornetín. ¡Ah, el timbre! — dije yo. El resultado es una imagen global y enrequecedora del microrrelato, aderezado con intersantes aportaciones teóricas que cambiarán nuestra forma de leer este "microgénero" narrativo. Menoscuarto recoge en La era de la brevedad. Se tocó el pelo intentando, con ese movimiento, conseguir algún recuerdo, pero también lo notó viscoso. Federico G. Rudolph ganador del I Certamen Literario "Break Freak: microrrelatos" 18 febrero, 2017 . Los técnicos del Laboratorio de Neurología finalizaron el proceso de mind-uploading, levantaron toda la información contenida en mi cerebro, y dicen que estoy definitivamente virtualizado.
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